¿En qué consiste la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud? Aplicaciones y ventajas

Jim Hearson | Escritor sénior | 13 de marzo de 2025

Exención de responsabilidad: los productos mostrados son ejemplos de lo que se proporcionó en casos específicos. Cada producto o dispositivo médico está diseñado para cumplir con las regulaciones de la geografía donde se utiliza. Sin embargo, no podemos garantizar su disponibilidad o conformidad en otras regiones específicas. Puede ser necesario realizar adaptaciones locales para cumplir los requisitos regionales.

La atención a la salud y la tecnología han ido siempre de la mano a lo largo de la historia, pero quizá es ahora, en plena era digital, cuando esta relación se hace más evidente. Esto se debe a que las personas están siguiendo de cerca su salud con tecnología de uso cotidiano (móviles inteligentes, aplicaciones, tecnología ponible y videollamadas con personal clínico) en lugar de acudir a una visita en un centro tradicional de atención a la salud.

Además, tener estas herramientas siempre a mano y acompañándolos durante el día hace que las personas sean más proactivas y preventivas con sus cuidados, lo que, idealmente, puede mejorar la salud de la población y reducir los costos necesarios.

De manera más amplia, la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud incluye cualquier dispositivo o sistema utilizado para apoyar a pacientes, personal clínico, organizaciones de salud y a cualquier otra entidad involucrada en la salud y el bienestar de una persona o de una comunidad. En este artículo profundizaremos en qué está haciendo exactamente la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud para ayudar a estos actores y, sobre todo, hacia dónde se dirige.

¿En qué consiste la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud?

La tecnología aplicada al sector de la atención a la salud abarca las aplicaciones, los sistemas y toda la infraestructura digital que impulsa y optimiza prácticamente cada aspecto de la atención a la salud: desde el diagnóstico y tratamiento de pacientes, las consultas y la programación de citas, hasta las historias clínicas, los diagnósticos por imagen, las cirugías y la investigación clínica. Al mismo tiempo, también sirve de apoyo para las funciones administrativas, como la gestión de inventarios, la facturación y los procesos de Recursos Humanos (RR. HH.).

Además, muchas de estas soluciones de atención a la salud están evolucionando gracias a avances como la inteligencia artificial (IA), el procesamiento del lenguaje natural y la cadena de bloques.

Puntos clave

  • Dar mayor autonomía a las personas se ha convertido en un motor fundamental para el desarrollo de la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud.
  • La inteligencia artificial jugará un papel decisivo al apoyar a profesionales asistenciales, pacientes y organizaciones de múltiples formas a medida que siga avanzando.
  • Ideas que hoy parecen sacadas de la ciencia ficción (como la nanotecnología o las células y órganos impresos en 3D) pronto se integrarán de forma habitual en la práctica médica.
  • Aunque la eficiencia y el ahorro de costos impulsan gran parte de la adopción tecnológica en el sector de la atención a la salud, las necesidades de los pacientes siguen siendo la prioridad: mejores tratamientos, mantenimiento de la salud y una relación más cercana con los profesionales asistenciales.

Todo acerca de la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud

La tecnología ha sido concebida con el objetivo de ayudar a las personas, ya sean pacientes, profesionales asistenciales o administradores.

Para quienes reciben cuidados, la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud puede estar siempre al alcance de la mano: un móvil que permite programar citas o diferentes aplicaciones de atención a la salud; un rastreador de actividad en la muñeca que consultan mientras salen a correr o simplemente para contar pasos; o bien un ordenador portátil donde revisan su cuenta del Portal del paciente para acceder de manera segura a resultados de pruebas y prescripciones, entre otros.

Para quienes brindan cuidados, los distintos sistemas de TI garantizan que cuenten con la información más relevante de un paciente determinado en un solo instante. Por ejemplo, las historias clínicas electrónicas (HCE) de fácil acceso permiten al personal clínico conocer las enfermedades y los medicamentos que deberá tener en cuenta a la hora de atender a un paciente. Y, por supuesto, existen sistemas de todo tipo para diagnósticos, telemedicina, seguimiento remoto de pacientes, cirugías y otros usos médicos, que veremos en detalle más adelante.

Al igual que en cualquier otro sector clave, los profesionales asistenciales usan aplicaciones, a veces potenciadas con análisis de datos avanzados o interfaces de usuario en lenguaje natural, para gestionar funciones administrativas como la facturación, las nóminas, la contabilidad, la contratación de empleados y su capacitación, la gestión de inventarios y la adquisición de suministros.

Los ejemplos que hemos enumerado son solo algunos casos y la realidad es que no hay ni una sola área del sector de la atención a la salud que no se beneficie ya de la tecnología

La evolución de la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud

El paso de las historias clínicas en papel a las digitales, que todavía sigue en proceso en algunas partes del mundo, ha sido un gran avance para el sector, ya que ha permitido que médicos, farmacéuticos y otros profesionales de atención a la salud traten a los pacientes y coordinen los cuidados con base en una visión completa de la historia clínica de cada paciente. Además, compartir información en línea permite que investigadores médicos de todo el mundo colaboren para impulsar el progreso, como se vio durante la pandemia de COVID-19, cuando vacunas que normalmente podrían tardar hasta una década en desarrollarse se crearon en cuestión de meses.

De hecho, vivimos en un mundo tan conectado que ni siquiera hace falta ser un profesional médico para contribuir a este avance. Si tiene un reloj inteligente o un dispositivo ponible, y registra su ritmo cardíaco, sus niveles de glucosa, su presión arterial, su peso, las calorías quemadas u otras métricas, está contribuyendo a un flujo de información que puede personalizar su atención a la salud y, al mismo tiempo, aportar datos anonimizados para utilizar en investigaciones a nivel poblacional.

Cada vez es más probable que los profesionales asistenciales y los investigadores no realicen estos y otros análisis manualmente. En su lugar, utilizarán IA integrada en sistemas, aplicaciones y dispositivos de salud para acelerar y mejorar los diagnósticos, los tratamientos y las operaciones administrativas. Más adelante en este artículo profundizaremos en el papel de la IA y el aprendizaje automático.

Las ventajas de la tecnología en el sector de la atención a la salud

La tecnología puede aportar numerosas ventajas en el sector de la atención a la salud. En todos los sectores, la tecnología se desarrolla principalmente para acelerar procesos, mejorar su calidad y precisión, y reducir los costos, además de automatizar tareas rutinarias. Todo esto permite que los profesionales se centren en realizar trabajos de mayor nivel. En esta misma línea, lo que distingue al sector de la atención a la salud de otros sectores es que estas mejoras, ya sean pequeñas o grandes, pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

  • Aumento de la eficiencia. El factor del tiempo es crucial en el sector de la atención a la salud, por lo que es fundamental hacer que los procesos sean lo más eficientes posibles. Esto puede verse claramente en las historias clínicas electrónicas (HCE), a las que pueden acceder todos los profesionales asistenciales que las necesiten. Imagínese que un paciente llega inconsciente al Departamento de urgencias (DU). En este caso, el personal clínico podría consultar cualquier enfermedad o alergia preexistente y comenzar el tratamiento de inmediato. Esto contrasta con la práctica anterior, en la que había que averiguar quién tenía la documentación médica en papel del paciente, ponerse en contacto con dicha persona y luego obtener la información, todo mientras el paciente esperaba en la camilla.

    Del mismo modo, la mejora en la eficiencia también se nota dentro de los hospitales en lo que respecta al personal y al equipamiento. Al recopilar y analizar datos que indiquen cuándo se esperan periodos de mayor actividad (por ejemplo, las noches de fin de semana en el DU), los hospitales pueden asegurarse de contar con el personal adecuado en cantidad y especialización. De manera similar, durante los momentos de menor afluencia, las organizaciones pueden evitar la sobrecarga de personal. Además, al monitorear la ocupación de camas, los hospitales saben si tienen capacidad disponible y cuándo se puede programar que los servicios de mantenimiento realicen la limpieza de una habitación recién desocupada, dejándola lista para el siguiente paciente.
  • Comunicación mejorada. La mejora en la comunicación no se trata solo de conectarse a una videoconsulta con su médico en lugar de hablar por teléfono (aunque esto lo abordamos con más detalle en la sección de telemedicina). De manera más amplia, consiste en poner la información de diversas fuentes a disposición de los pacientes.

    Los portales de paciente en línea permiten que los usuarios accedan a resultados de pruebas y prescripciones en cualquier momento, además de configurar notificaciones sobre citas próximas o pagos pendientes. Asimismo, ofrecen a los pacientes otra vía de contacto con el equipo médico para resolver dudas sobre pruebas, prescripciones, citas, problemas de salud repentinos o cualquier otra consulta.

    Estos portales proporcionan a los pacientes una mayor autonomía, mientras que liberan al personal administrativo para atender llamadas urgentes y permiten que los médicos se centren en las emergencias y dediquen más tiempo a los pacientes.
  • Diagnósticos avanzados. Los sistemas de diagnóstico avanzado ayudan a médicos e investigadores a identificar la enfermedad, infección, virus u otra condición de salud presente. Al estudiar la historia clínica de cada paciente, su estilo de vida y, en algunos casos, su genética, estos sistemas comparan los síntomas que presenta un paciente con los registrados previamente en otros pacientes para definir un plan de tratamiento.

    Imagine una situación en la que un paciente se queja de sed excesiva y de ganas de orinar. En este caso, el personal clínico realizaría un análisis de sangre para revisar los niveles de glucosa y tendría en cuenta el peso del paciente, sus hábitos alimenticios y los antecedentes familiares para evaluar si existe riesgo de prediabetes. A partir de ahí, se decidiría si ciertas medidas preventivas, como reducir la ingesta de carbohidratos y aumentar la actividad física, podrían evitar la aparición de diabetes de tipo 2. Los diagnósticos más complejos requieren análisis de datos más sofisticados, muchas veces basados en genética.

    La IA también juega un papel fundamental en los diagnósticos avanzados, ya que puede procesar y modelar grandes cantidades de datos que a los especialistas humanos les llevaría meses o incluso años reunir y analizar.
  • Tratamiento personalizado. Tradicionalmente, los tratamientos para una determinada enfermedad eran iguales para todos los pacientes. No obstante, con la medicina personalizada, el personal clínico adapta los cuidados a la fisiología, la historia clínica y las necesidades únicas de cada paciente.

    En este sentido, la forma más sofisticada de medicina de precisión implica secuenciar el genoma de un individuo, algo que hoy es más fácil y accesible que nunca. Estos análisis pueden llevar a un médico a prescribir un medicamento específico en lugar de otro, o ajustar las dosis para que sean más efectivas para ese paciente en particular.

    A título de ejemplo, hace unos años, en una presentación en una conferencia de Oracle, un reconocido médico contó la historia de una niña de 18 meses con debilidad grave en el cuello, las piernas y los brazos, diagnosticada erróneamente con una enfermedad autoinmune. Como consecuencia y como se puede predecir, su enfermedad empeoró. Después de hacerle un análisis de sangre y secuenciar su exoma, se descubrió que le faltaba un gen responsable del transporte de la vitamina B2 (riboflavina), cuya carencia puede causar debilidad neurológica progresiva y, con el tiempo, la muerte. Con un tratamiento de dosis altas de B2 disponible en farmacias, la niña se recuperó por completo en ocho semanas. Como puede imaginar, el resultado habría sido muy diferente sin la intervención basada en un tratamiento personalizado.
  • Autonomía del paciente. Ya han quedado atrás los días en que los pacientes se limitaban a hacer lo que los médicos les indicaban. Hoy, gracias a la información de salud a la que pueden acceder a través de dispositivos ponibles, los portales de sus proveedores asistenciales o sitios web médicos de referencia, aplicaciones, pódcasts y otras fuentes, los pacientes están más informados que nunca. Esta información no está destinada para el autodiagnóstico por parte de los pacientes, sino para que tomen decisiones por sí mismos que mejoren su dieta y estilo de vida, así como para que recopilen información que les permita formular preguntas más fundamentadas a sus médicos.

    Teniendo todo esto en cuenta, es evidente que la tecnología no solo ha beneficiado a los pacientes en la gestión y tratamiento de sus enfermedades. De hecho, toda la experiencia del paciente (programar citas, acceder a resultados de pruebas, obtener respuestas a dudas básicas de salud, etc.) se ha vuelto menos frustrante gracias a las diversas soluciones tecnológicas.
  • Reducción de la probabilidad de errores médicos. La atención a la salud implica numerosos procesos y actores, lo que crea múltiples puntos en los que pueden producirse errores, ya sea por parte del profesional asistencial o como resultado de procesos poco eficientes. Estos fallos pueden tener consecuencias negativas en los pacientes y generar costos adicionales, por lo que el avance de la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud para apoyar a los profesionales asistenciales es más que bienvenido.

    Un ejemplo es el proceso automatizado de entrada de indicaciones médicas (CPOE), donde todas las instrucciones relativas al tratamiento se registran en un único sistema accesible para todas las partes involucradas en el proceso. Esto les permite saber qué acciones ya se han realizado (como la dispensación de un fármaco) y cuáles siguen pendientes, evitando que se repitan etapas o que alguna se omita por completo. Otro apoyo clave son los sistemas de asistencia en la toma de decisiones clínicas (CDS), que pueden integrarse en los sistemas para alertar al personal clínico cuando una acción resulta inusual, como saltarse una parte del proceso de diagnóstico. En muchos casos hay una razón válida. Por ejemplo, si se indica que ya se tomó una muestra de sangre el día anterior, no será necesario volver a tomar una muestra y la alerta podrá ignorarse. En este contexto, también funciona como una casilla de verificación que hay que marcar en caso de que algún proceso o tarea se le pase por alto al personal clínico.

    Incluso en su nivel más básico, el avance de la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud ayuda a reducir la probabilidad de errores médicos. Actualmente, es casi un chiste que los médicos tengan mala letra, pero cuando esa escritura provoca que un farmacéutico dispense una dosis incorrecta o que se aplique un tratamiento equivocado, queda claro que las ventajas de tener todo en formato digital son enormes.
  • Investigación médica e innovación. Como mencionamos antes, los avances en la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud ayudaron a acelerar el desarrollo de las vacunas contra el COVID-19 al conectar a expertos de todo el mundo y permitir que la IA analizara posibles combinaciones capaces de desarrollar vacunas muy eficaces.

    Las plataformas tecnológicas también permiten que los investigadores organicen ensayos clínicos con mayor rapidez, ya que pueden crear sus propios estudios cuando los necesiten, sin depender de terceros. Además, les facilitan la incorporación de todos los elementos necesarios y la realización de ajustes durante el estudio, si fuera necesario.

    Cuando llega el momento de involucrar a los pacientes en los estudios, la tecnología hace posible descentralizar los ensayos clínicos en aquellos casos en los que no es imprescindible que médicos y pacientes se reúnan en persona. Los datos pueden recopilarse en cualquier momento y los estudios reflejan mejor las condiciones reales, ya que se realiza un seguimiento de los participantes mientras llevan a cabo sus actividades cotidianas.
  • Ahorro de costos. Existen diversos tipos de tecnología aplicada al sector de la atención a la salud que pueden ayudar a reducir el costo de los cuidados a los pacientes. Comentemos algunos ejemplos.

    La telemedicina (de la que hablaremos más adelante) permite que los pacientes consulten con sus médicos sin tener que faltar al trabajo ni gastar dinero en traslados o estacionamientos en un área de servicio, además de reducir visitas innecesarias y costosas al DU. De manera similar, el seguimiento remoto de pacientes (más información más adelante), donde dispositivos como medidores de glucosa, monitores de ritmo cardíaco y otros dispositivos ponibles envían de manera continua datos de los pacientes a los profesionales asistenciales, ha demostrado disminuir las visitas a los hospitales al mejorar la coordinación de los cuidados y aumentar la probabilidad de que los pacientes sigan sus tratamientos y adopten medidas preventivas.

    Las HCE ayudan a los centros médicos a evitar gastos en impresión, archivado, almacenamiento de papel y otras tareas administrativas. Al igual que hemos visto en el caso de la paciente de 18 meses explicado anteriormente, la secuenciación genómica y los sistemas de diagnóstico avanzado reducen el costoso proceso de prueba y error al momento de diagnosticar y tratar a los pacientes.

    Además, la automatización de tareas administrativas rutinarias (profundizaremos en esto más adelante), como programar citas, enviar recordatorios, completar formularios, registrar notas clínicas o facturar servicios, también contribuye a reducir los costos. Por su parte, el análisis de datos potenciado por IA ayuda a hospitales y centros de salud a evitar comprar demasiados o muy pocos suministros, ya que reduce los errores en las previsiones.

Descripción de los tipos de tecnología aplicada al sector de la atención a la salud

Las organizaciones de salud están empezando a adoptar tecnologías como la IA, la computación en la nube o la cadena de bloques, que primero ganaron impulso en otros sectores, al mismo tiempo que incorporan soluciones más específicas para proporcionar cuidados al paciente, como los dispositivos médicos ponibles.

  • Inteligencia artificial (IA)
    Los proveedores asistenciales ya están usando la IA para ofrecer distintos servicios y llevar a cabo determinados procedimientos y tareas.

    La IA se aplica en sistemas de diagnóstico, donde los algoritmos analizan datos de diagnóstico por imagen. Por ejemplo, pueden señalar un posible tumor en una mamografía que luego será confirmado por un anatomopatólogo. De este modo, la próxima vez que el programa detecte un crecimiento similar, sabrá que es más probable que se trate de un tumor, lo que acelerará futuros diagnósticos.

    En el ámbito quirúrgico, los cirujanos utilizan robots asistidos por IA para realizar diversos procedimientos. En este contexto, controlan los brazos mecánicos del robot mientras observan el área quirúrgica ampliada en 3D desde una consola ubicada junto a la mesa de operaciones.

    Otra aplicación clave de esta tecnología es la gestión de la salud poblacional, donde la IA analiza enormes volúmenes de datos a nivel comunitario, regional o nacional para identificar patrones que no son evidentes a simple vista. La IA también se utiliza en el desarrollo de fármacos, ayudando a predecir efectos secundarios y a identificar posibles candidatos para ensayos clínicos. Los investigadores médicos recurren a la IA para acelerar el descubrimiento de fármacos, ya que les permite analizar grandes cantidades de datos sobre compuestos químicos disponibles y su compatibilidad.

    Además, los hospitales y los centros de salud utilizan chatbots conversacionales basados en IA para atender a los pacientes de forma más rápida en tareas como programar citas, renovar prescripciones o proporcionar instrucciones posteriores a una cirugía, al mismo tiempo que reducen los costos de atención al cliente.
  • Cadena de bloques
    La cadena de bloques es una tecnología de registro digital con un enorme potencial en el sector de la atención a la salud, que permite a participantes autorizados compartir y actualizar información importante de forma segura. En la práctica, su funcionamiento consiste en anonimizar cada transacción de datos y agregarla como un bloque independiente y codificado a un registro disponible para todos los actores del proceso. Esta estructura permite el acceso en tiempo real a los usuarios autorizados y ayuda a garantizar que la información no pueda ser alterada, ya que cualquier cambio debe ser validado por quienes tienen los permisos de acceso correspondientes.

    En este contexto, las HCE pueden integrarse en la cadena de bloques y estar disponibles tanto para los pacientes como para sus equipos de cuidados. Asimismo, los farmacéuticos pueden verificar el origen de un medicamento rastreándolo desde su fabricación, mientras que los profesionales asistenciales pueden incorporarse más rápidamente mediante la comprobación acelerada de sus credenciales y cualificaciones. En esta misma línea, los investigadores en ciencias biológicas pueden colaborar aportando información genética cifrada para desarrollar nuevos medicamentos de forma segura.
  • Tecnología en la nube
    La computación en la nube se está convirtiendo en la plataforma sobre la que se desarrolla toda la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud. Entre sus principales ventajas frente a las aplicaciones y sistemas locales, destaca que permite el acceso a la información en tiempo real desde cualquier ubicación, tanto para pacientes como para el personal clínico y otros profesionales de atención a la salud. Además, los servicios en la nube permiten que las organizaciones de salud deleguen la gestión de sistemas, el mantenimiento, las actualizaciones, la seguridad y la escalabilidad de esos servicios en expertos externos. De este modo, dispondrán de más tiempo para centrarse en los cuidados al paciente.
  • Telemedicina
    La Administración de servicios y recursos de salud de EE. UU. define este término como “el uso de tecnologías de la información y las telecomunicaciones electrónicas para apoyar la atención a la salud a distancia, la educación de pacientes y profesionales de la salud, la gestión sanitaria y la salud pública”.

    En la práctica, la telemedicina aporta múltiples ventajas a los proveedores asistenciales. Por un lado, ayuda a mejorar la eficiencia y reducir costos. Por otro, fortalece la relación entre médicos y pacientes y contribuye a tomar mejores decisiones relativas a los cuidados. Esto es posible porque permite que los pacientes consulten con sus médicos, revisen resultados de pruebas, programen citas, accedan a cursos de capacitación y realicen otras gestiones a través de videollamadas y portales en línea.
  • Seguimiento remoto
    El seguimiento remoto, también conocido como seguimiento de pacientes, es una modalidad dentro de la telemedicina. Gracias a esta tecnología, los pacientes ya no necesitan acudir a áreas de servicio tradicionales para que su médico obtenga información sobre sus enfermedades crónicas o agudas. En su lugar, los profesionales asistenciales pueden recibir datos del paciente como el ritmo cardíaco, la presión arterial, los niveles de glucosa, la saturación de oxígeno y otras métricas directamente desde dispositivos médicos que los pacientes llevan puestos o utilizan en su día a día. Como resultado, se ahorra tiempo, se reduce la exposición a pacientes contagiosos y se permite un flujo constante de información sobre el que basar las decisiones clínicas.

    Este seguimiento puede realizarse mediante aplicaciones en dispositivos conectados de uso cotidiano, como teléfonos o relojes inteligentes, o a través de soluciones más especializadas, como sensores ponibles, glucómetros, inhaladores inteligentes, monitores de apnea y manguitos de presión arterial, según el tipo de información requerida.

    En algunos casos, los dispositivos de seguimiento requieren que el paciente se someta a pruebas periódicas por su cuenta. En otros, las mediciones se capturan de forma continua y se envían directamente a la HCE del paciente.
  • Interoperabilidad
    La interoperabilidad permite que los profesionales de la salud, a lo largo de todo el proceso de cuidados, puedan acceder, intercambiar y utilizar información de forma coordinada, haciendo que la experiencia de la atención a la salud sea más ágil tanto para ellos como para los pacientes. De hecho, la interoperabilidad puede darse entre distintas organizaciones y regiones, lo que significa que la información médica está disponible para las personas adecuadas, estén donde estén.

    Sin embargo, el reto está en que muchas organizaciones de atención a la salud utilizan sistemas de distintos proveedores que no siempre almacenan ni comparten los datos de la misma manera, lo que dificulta lograr una verdadera interoperabilidad. Por esta razón, estándares como FHIR son clave para facilitar la interoperabilidad.

Las HCE de última generación pueden transformar la atención a la salud mediante el uso la IA, la automatización y la información basada en datos.

5 aplicaciones de la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud

Ya hemos hablado sobre cómo se pueden aplicar de forma práctica los distintos tipos de tecnología aplicada al sector de la atención a la salud, pero en esta sección profundizaremos un poco más en cómo apoyan a médicos, cirujanos, administradores, farmacéuticos y a la población en general.

  1. Tecnología administrativa aplicada al sector de la atención a la salud
    Existen diversas aplicaciones, algunas vinculadas a los sistemas de HCE de pacientes, que ayudan a las organizaciones de salud a gestionar los procesos administrativos. Entre ellas se incluyen: programar a los médicos y las citas de los pacientes, registrar entradas y salidas de pacientes, informar al personal cuando queda libre una cama y coordinar la limpieza, facturar servicios, reponer inventarios y supervisar los cuidados ambulatorios.
  2. Tecnología quirúrgica
    Ya hemos mencionado cómo los cirujanos pueden sentarse cerca de sus pacientes y manipular brazos robóticos para realizar una operación físicamente. Esta tecnología podría abrir la puerta a cirugías a distancia. Los avances en cámaras cada vez más pequeñas permiten realizar más cirugías laparoscópicas (o de mínima invasión), lo que reduce el riesgo de infecciones, ahorra tiempo y recursos, y proporciona al paciente un período de recuperación más corto. Los sistemas de transmisión de vídeo permiten la observación remota de las cirugías.

    La impresión 3D puede utilizarse para fabricar implantes y articulaciones personalizados, reduciendo las molestias que podrían ocasionar los modelos estándar. Los sistemas de realidad aumentada y virtual permiten que los cirujanos y alumnos practiquen en un espacio seguro pero realista. Otras tecnologías quirúrgicas incluyen sistemas de diagnóstico por imagen, equipos de esterilización, láseres e instrumentos ultrasónicos que ayudan a los cirujanos a cortar y sellar tejidos.
  3. Desarrollo de fármacos
    Tal como señalamos antes, la tecnología basada en IA está apoyando a los investigadores de ciencias biológicas en el desarrollo de fármacos, actuando como un intermediario entre todos los compuestos químicos disponibles. Y esta capacidad seguirá creciendo a medida que se incorporen más conjuntos de datos.

    Cuando llega el momento de realizar ensayos clínicos con pacientes, una variedad de aplicaciones permite a las compañías farmacéuticas crear y perfeccionar estudios, aprovechar las HCE y otros datos para reclutar grupos diversos de pacientes que reúnen los requisitos, optimizar flujos de trabajo, unificar información, gestionar inventarios de medicamentos, mantener los ensayos dentro del presupuesto, identificar problemas de seguridad y, posteriormente, apoyar la comercialización del producto y el cumplimiento normativo.

    Al mismo tiempo, el proceso de prueba de fármacos ha cambiado radicalmente: los fármacos prospectivos ya no solo se prueban en animales, sino también in vitro (células en placas), ex vivo (órganos completos en sistemas de soporte) e in silico (gemelos digitales simulados). Esto permite obtener resultados más precisos de forma más rápida y ética. (Más información sobre gemelos digitales más adelante).
  4. Ejercicio físico
    Los dispositivos ponibles de actividad física, como pulseras de actividad o relojes inteligentes con múltiples funciones, no son nuevos, pero su uso va más allá de registrar los pasos diarios de una persona o de contabilizar el tiempo que ha tardado en terminar una carrera de 5 km. Actualmente, también pueden recopilar datos como los niveles de glucosa, el ritmo cardíaco y la presión arterial, que pueden compartirse con profesionales asistenciales para ajustar tratamientos personalizados o, en casos extremos, identificar síntomas que podrían derivar en eventos médicos críticos si no se tratan a tiempo.

    Además, existen otros dispositivos ponibles, como calzado, calcetines y bandas torácicas, capaces de recopilar aún más información. Las pantallas inteligentes pueden actuar como entrenadores personales, mientras que las bicicletas y cintas de correr conectadas permiten asistir a clases desde casa. Todo este proceso puede gamificarse al recopilar datos y asignar puntos, metas y recompensas para motivar a los usuarios a seguir superándose.
  5. Diagnóstico y reducción de errores
    Los sistemas de diagnóstico conectados con otras soluciones de salud contribuyen a reducir errores médicos, ya que permiten que varios médicos compartan conocimientos clínicos y resultados de pruebas, a fin de coordinar los diagnósticos y los cuidados posteriores. Adicionalmente, los algoritmos de aprendizaje automático hacen que la detección de errores sea más precisa e inteligente, al basarse en análisis de grandes volúmenes de datos.

Transforme el sector de la atención a la salud con la tecnología de Oracle

Ciencias biológicas de Oracle y Oracle Health ofrecen la plataforma más completa, abierta e interoperable del sector para el desarrollo de fármacos, el diagnóstico y tratamiento de pacientes, así como para la optimización de las operaciones del sector de la atención a la salud y los procesos administrativos, con un enfoque especial en garantizar la privacidad y seguridad de los datos de los pacientes.

Durante años, las organizaciones de salud han utilizado aplicaciones para gestionar los procesos de RR.  HH., la cadena de suministro y las finanzas, que funcionan de manera paralela a sus sistemas clínicos, pero sin establecer una conexión entre ellos. Esta fragmentación dificulta que dichas organizaciones puedan brindar los mejores cuidados al paciente y, al mismo tiempo, reducir costos. En relación con esto, Oracle está afrontando este reto al combinar sus HCE de Cerner y otras capacidades clínicas de vanguardia con sus aplicaciones administrativas líderes en el sector. Todo esto se ejecuta en los servicios de la infraestructura en la nube de Oracle (OCI). Además, Oracle integra capacidades de IA en todos estos servicios, poniendo directamente la IA al alcance de los usuarios.

Preguntas frecuentes sobre la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud

¿Cuál es la tecnología que tiene el mayor impacto en el sector de la atención a la salud?
A día de hoy, la computación en la nube sustenta casi todos los desarrollos tecnológicos en el sector de la atención a la salud, ya sea para la investigación médica, la gestión de ensayos clínicos, el mantenimiento de registros, la toma de decisiones clínicas o las operaciones administrativas. Además, la nube permite acumular datos que alimentan innumerables aplicaciones de salud basadas en IA.

¿En qué consiste la tecnología inteligente aplicada al sector de la atención a la salud?
La tecnología inteligente aplicada al sector de la atención a la salud se refiere a cualquier aplicación o dispositivo que combina IA, sensores, análisis de datos y conectividad para realizar un seguimiento de las enfermedades de los pacientes, apoyar decisiones clínicas, mejorar la eficiencia de las operaciones de los proveedores asistenciales, conectar a profesionales asistenciales y personal de emergencias, y aumentar la seguridad de los pacientes.

¿Cuál es la diferencia entre la tecnología médica y la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud?
La tecnología médica incluye los dispositivos que los profesionales utilizan para diagnosticar o tratar a un paciente, mientras que la tecnología aplicada al sector de la atención a la salud se centra principalmente en ayudar a las personas a cuidar su salud desde el inicio.

Póngase en contacto con Oracle Health